¿Cuándo es el mejor momento para la impermeabilización?

La mejor temporada para impermeabilizar

Siempre es necesario dar mantenimiento a cualquier espacio tanto en nuestro hogar como en oficinas o negocios. Impermeabilizar es uno de los principales procesos que se deben realizar cada cierto tiempo y del cual ninguna superficie se salva, debido a que los elementos climáticos como la humedad, insolación o variación de temperaturas van desgastando las cubiertas y provocan fisuras o grietas, que en ocasiones, traspasan por completo la estructura provocando molestas goteras dentro del hogar.
Ahora que nos encontramos a las puertas de la primavera, que es una estación húmeda y lluviosa, es el momento ideal para revisar el estado de los edificios tras haber pasado unos meses de frío, lluvia y viento. Es lógico que después del otoño y el invierno se hayan podido producir determinados desperfectos que es necesario reparar cuanto antes para no crear un problema mayor a medio plazo. Uno de los más habituales es el de las filtraciones de agua.

 

Las cubiertas planas, como azoteas y terrazas, necesitan una adecuada impermeabilización para evitar problemas de goteras y filtraciones de agua. Además, una adecuada limpieza y un mantenimiento periódico la mantendrán en perfectas condiciones para poder disfrutar de su uso sin preocupaciones.

 

 

Tipos de impermeabilización

Existen varios tipos de sistemas de impermeabilización, cada uno con sus propias características y ventajas. Es importante elegir el sistema adecuado según las necesidades de cada proyecto. Algunas opciones incluyen membranas asfálticas, membranas de PVC, EPDM y poliuretano líquido. Consultar con profesionales especializados en impermeabilización puede ayudar a tomar la mejor decisión para tu proyecto, en Grupo Veralia te explicamos los diferentes tipos de impermeabilización que existen.

  • Impermeabilización con lámina asfáltica en cubiertas planas: La membrana asfáltica está formada por una capa de betún plastomero o elastómero, con oxiasfalto y con una armadura de poliéster o fibra de vidrio. La cara inferior de la membrana asfáltica va revestida por una capa plástica termofusionable, para adherirse a la superficie de la cubierta, y se pega al firme en toda su extensión.

 

  • Impermeabilizar con membrana de PVC: Esta membrana está formada por una lámina sintética de PVC, con resistencia a los rayos UV. Tiene la ventaja de presentar una elevada estabilidad frente a los factores atmosféricos y es muy duradera.

 

  • Impermeabilización con EPDM: El EPDM es un termopolímero elastómero formado por caucho de polietileno que presenta muy buena respuesta al agua y otros agentes atmosféricos. Tiene una alta resistencia y mucha elasticidad. Es un material muy adecuado para impermeabilizar cubiertas de todo tipo. Además, es uno de los materiales impermeabilizantes de mayor durabilidad, lo que hace que algunas marcas puedan garantizarlos hasta por 50 años. También presenta una alta resistencia mecánica, ideal para terrazas y azoteas transitables.

 

  • Impermeabilización con membrana de polietileno flexible, de muy fácil instalación y con un espesor muy fino. Son laminas flexibles, lo que les añade una función de sellado y puenteo de grietas. Van solapadas entre laminas y pegadas a la superficie, lo que evita filtraciones.

 

 

  • Impermeabilización con morteros cementosos impermeabilizantes, que aplicados de forma continua, normalmente con brocha o rodillo, consiguen la estanqueidad de la superficie frente al agua y por otra parte, dada su flexibilidad, absorben ciertos movimientos de dilatación y sirven para puentear fisuras.

 

  • Impermeabilización con revestimiento elástico con fibras, para impermeabilización «in situ» sobre la superficie de la cubierta, especialmente para reparación de filtraciones y goteras en cubiertas, de muy fácil aplicación con brocha o rodillo y con una alta elasticidad y capacidad de puenteo de fisuras, lo que hace que la cubierta sea visitable.

 

  • Impermeabilizar con poliuretano: El poliuretano es una solución impermeabilizante que presenta más elasticidad que el caucho y una dureza mayor que otros materiales. Los sistemas de membrana líquida polimerizan una vez aplicados, dando lugar a una capa que queda adherida al soporte de la cubierta, sin juntas, que la convierte en una superficie estanca.

 

 

 

En cualquiera de estos sistemas, debemos tener en cuenta otros factores: cómo será la recogida y desagüe del agua de lluvia; cada cuantos m² habrá una cazoleta; si habrá aliviaderos que ayuden a la evacuación; si hay ligeras pendientes que permitan circular el agua y evitar estancamientos; si vamos a dejarlo visto o cubriremos con otros materiales; cómo serán los encuentros con los petos, etc.

Por tanto, es importante elegir bien el material adecuado para la impermeabilización entre los que ofrece el mercado y contrastar sus resultados.

 

Proceso de aplicación

Para garantizar una aplicación exitosa, es fundamental preparar adecuadamente la superficie a impermeabilizar. Esto incluye asegurarse de que esté seca, limpia y cohesiva. Además, se debe aplicar una imprimación antes de colocar el material impermeabilizante para mejorar la adherencia y evitar la humedad del soporte. El material se aplica en capas, siguiendo los tiempos de secado y recubrimiento indicados para cada sistema. Prestar atención a los detalles y puntos singulares, como ángulos y petos, es crucial para garantizar resultados duraderos.

 

Es recomendable realizar la impermeabilización de manera periódica, aproximadamente cada 8-10 años. Sin embargo, este intervalo puede variar según diversos factores, como la calidad del material y las condiciones climáticas. Consultar con profesionales en el campo puede ayudar a determinar el mejor momento y método para impermeabilizar tu estructura.

 

Si necesitas ayuda para elegir el mejor material para impermeabilizar cubiertas planas, nuestro equipo de profesionales te ayudará en la decisión. Confía en Grupo Veralia.

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